Tincho me contactó para renovar por completo su departamento en Recoleta.
Estaba cansado de los problemas que traía la antigüedad del edificio, pero además quería darle una nueva vida a los espacios para adaptarlos mejor a su estilo de vida.
Las principales intervenciones se centraron en la cocina y los baños, donde elegimos materiales con mucha presencia y personalidad. El objetivo fue modernizar, optimizar la funcionalidad y crear ambientes donde realmente diera gusto estar.
La idea inicial de Tincho era vivir poco tiempo allí y luego poner el departamento en venta, pero se sintió tan cómodo que, varios años después, todavía seguía disfrutándolo. Días después de terminada la obra me dijo entre risas que cada vez que se bañaba sentía que estaba en un baño de un hotel de Dubái, una frase que me hizo sonreír y confirmó que habíamos logrado exactamente lo que buscábamos: un espacio cómodo, funcional y con un toque de lujo cotidiano.